¿QUÉ LE OFRECE BAUER AL AMERICANISMO

Por Salvador Aguilera
para Esto, publicada el 13 de mayo de 2010.

Bien dice el dicho que echando a perder se aprende y así está sucediendo con el presidente del América, Michel Bauer, quien fuera de su «zona» no habla, porque sabe que se ha equivocado y que su gestión ha tenido de todo, menos éxito.

Cuando Bauer aceptó ser presidente del América andaba muy contento, pero no dudamos que después haya reflexionado sobre el gran paquete que decidió cargar. Hasta hoy, nada bueno se puede decir de las Águilas bajo su gestión. Al contrario, el Toluca, de ser campeón, habrá alcanzado en títulos al equipo de Coapa.

Bauer, por si no lo sabía, tomó un equipo que temporada tras temporada debe ser campeón y tanto el cuerpo técnico como los jugadores deben estar conscientes de eso y demostrar en la cancha que con ese fin se debe pelear.

Tristemente, el aficionado americanista sabe que hoy no tiene el equipo que desea y por eso se ha alejado del estadio Azteca, porque cada 15 días se ve eso reflejado en la tribuna que siempre debe estar caliente cuando el América salta a la cancha, pero si el equipo es frío jamás habrá una tribuna caliente.

Hoy se habla de las Chivas, de Liborio, hasta de la recuperación de Omar Bravo, porque están aprovechando la Copa Libertadores, luego de quedar fuera del torneo local por prestarle cinco jugadores a la Selección Mexicana. América sólo tiene dos, el portero Guillermo Ochoa y el defensa Juan Carlos Valenzuela, quien no era titular en el América cuando fue convocado por Aguirre. El «Topo» es gran candidato a quedar fuera del equipo mexicano y su recorte se podría dar después del partido del domingo contra Chile.

¿Qué le ofrece entonces el América a sus aficionados?

Por ahí debería empezar Michel Bauer antes de ponerse a leer el informe de Jesús Ramírez, quien hizo su mejor esfuerzo y trabajo como pudo, con jugadores que de entrada no sienten el americanismo. No son todos, pero sí son varios.

Michel Bauer aprendió mucho de su primer gran error, que fue traer al «Pelado» Díaz, a quien le fue a rogar y le ofreció hasta las perlas de la Virgen. De ese tremendo error, Bauer sacó buenas conclusiones y después, por una recomendación que le hicieron, apostó por Chucho. Sería bueno que por primera vez, Bauer, si realmente ya aprendió algo, no le haga caso a Jaime Ordiales y a todos los que le dan consejos, el presidente americanista debería decidir si cambia o no a Chucho. En el futbol es nuevo y es difícil desarrollarse y crecer. No es el gran directivo ni tiene la experiencia de otros como Jesús Martínez, Guillermo Álvarez o José Antonio García, pero de una vez por todas Bauer debe tomar el toro por los cuernos. Exigirle más a los jugadores y mandar con más energía en el club para que las cosas se hagan como él quiere.

Para colmo, parece que ya ve a la prensa como la culpable de los males americanistas porque fuera de «Zona Águila» no da la cara, no habla y se contradice con sus primeros discursos de cuando llegó al club.

Ojalá que Bauer no se esté confundiendo más o lo estén confundiendo más. América no le ha dado nada bueno a sus aficionados desde que llegó. Ni a la Copa Libertadores fue y Chivas, en cambio, ya tiene un pie en semifinales con un equipo muy mermado. Vendieron al «Chicharito» Hernández al Manchester United, que no es cualquier cosa y han trabajado de gran manera con sus fuerzas básicas, en este último aspecto, las Águilas están muy retrasadas.

¿Qué le ofrece Bauer al americanismo?

Ya es hora de comprometerse en serio.

Michel Bauer