DOCUMENTOS | Schwartz sobre Cuauhtémoc


EN LA CANCHA

Por Fernando Schwartz
para el diario Esto, publicada el 11 de septiembre de 2008.

México cumplió sacando sus nueve puntos de local. Lo hizo de forma convincente, con un mal arbitraje, un rival bien parado y mostrando progresos en su juego. Rafa Márquez mostró el liderazgo y nivel que lo han llevado a ser el estandarte de México en Europa y el gol que materializó el triunfo más el arranque de atrás para el gol de Bravo marcan la importancia de un capitán criticado a mansalva por quienes anoche le aplaudieron. El sábado era un villano por defender su integridad física frente a Goodison, y ahora contra Canadá lo vitorean. Márquez es uno y difícilmente tendremos en México un jugador de su presencia, visión de cancha y pases medidos a las espaldas de la defensa.

LA NOCHE DEL CUAU

La ética marcaba que nadie se adelantara al anuncio oficial del Cuau. La ligera línea de ética que se rompe con facilidad absurdamente fue dejada a un lado y lo que era una sorpresa bien guardada se convirtió en la lucha libre entre medios que se adjudicaron la exclusiva. Una que sólo le pertenecía a Cuauhtémoc, a la Verde y a la afición. A nadie más. En fin, eso no deslució la entrada de Blanco, que fue manejada con maestría por Eriksson. No lo metió cuando la gente y los narradores lo pedían. Simbólicamente lo metió a los 43 minutos del segundo tiempo, para que recibiera el gafete de capitán y el homenaje de sus compañeros. Todo estaba hablado ante el grupo desde el lunes por la tarde. Cuau estaba decidido desde 15 días atrás. No importaba si estaba en la cancha uno o 30 minutos. Era su noche.

FUE EL ÚLTIMO

Se insiste en que no fue el último. Sí lo fue, porque es la noche que anunció su adiós y lógicamente que vendrá el partido de homenaje, que puede darse en juego oficial en el hexagonal del Azteca, lo cual sería maravilloso, o en un juego amistoso en ese escenario. Es muy posible que ese día, al estilo de Hugo Sánchez con la Sele, o Chava Reyes con Chivas, toque el balón y dé la vuelta del adiós. Lo cierto es que, como sea, Cuauhtémoc, aunque le madrugaron en martes 9, se fue el miércoles 10 a las 10 de la noche y con la camiseta 10 que siempre le acompañó.

UN DETALLE INADVERTIDO

Bravo entra, mete el gol con la cabeza y todo el equipo va a la banca con Cuauhtémoc a festejar la anotación. Cuau siempre tuvo el rostro sereno porque sabía perfectamente que después del minuto 25 entraría y la mala salida de Oswaldo retrasó su entrada a la cancha, dejando en claro la seriedad que Eriksson le da a la eliminatoria sobre otra cosa. Cuando entra y Márquez le da ese gafete de capitán, queda en claro que las diferencias que siempre se manifestaron ante la opinión pública nunca existieron como se manejaron, aunque como en toda convivencia las hubo, y la manta de sus compañeros, levantándolo en hombros a la media cancha fue reconocer al mejor jugador mexicano, al más carismático de los últimos años. Puede caer bien o mal, como compañero o como amigo, pero la calidad no se discute.

PREGUNTA: ¿Por qué salió La Malinche a quemarle los pies a Cuauh antes de tiempo?

¿Cuándo surgirá un nuevo Blanco que se convierta en el Cuau de la gente?

¿Cuau se fue cuando quiso? Sí, el 10 a las 10 dejando la 10 en su partido 100 con la Verde.

HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO

Perfil de Fernando Schwartz

  1. cua eres us eras siempre el mejor no hay pinto de compatacion con los vividores y rebemntadores dl tri como pardo ,borgetty quse canso de meter goles x ty,oswaldo y marquez esos kabrones yo los hubiera orrido x ty ademas he de reconoicer4 que fuerin buenos jugadore y lo son todavia pero us pendejadas has destrisado procesos ademas de uqe a tu nivel aunque les duela alos culeros no te llegan ni alos talones gracia mucua no es despedoda pue aun te quedan muchos goles y jugadas magicas por hacer

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