AME 1-0 MOR | Hasta ahí llegamos

Adiós al torneo. América se quedó en el repechaje, se despidió del Apertura ante su gente y con un triunfo que no sirvió de gran cosa. Ya lo sabíamos, el golpe recibido en Morelia fue definitivo y fue lo que definió la eliminatoria.

Para muchos el marcador en la ida fue injusto, pero hay que aceptar que injusto también es que un equipo como el América, que apenas sumó 26 puntos e hiciera el torneo que hizo, aún tuviera a estas alturas la oportunidad de ser campeón. No se trata de al fin que ni queríamos, claro que a todos nos hubiera gustado seguir en el torneo, pero esto es un reflejo del muy pobre campeonato que tuvimos y del juego que mostró el equipo en general. Sinceramente así no se podía aspirar a mucho.

Milagro no iba a haber, simplemente porque los milagros no existen. Lo que sí existe es jugar bien y dejar todo en la cancha. Lo primero no se dio, ni en este repechaje ni durante el torneo, así que era ingenuo pensar que aparecería justo en el momento más difícil. Lo segundo podemos decir que sí lo vimos y que fue lo que hizo que llegáramos hasta esta instancia, que por cierto, hace un y medio veíamos muy lejana.

Ni siquiera viene al caso puntualizar detalles como el penal que falló Rodrigo López. Seguro que si lo anotaba el América se iba encima y con necesidad solamente de un gol con muchos minutos por jugarse, pero es lo mismo como preguntarse qué hubiera pasado si no perdemos 3-0 en la ida, o preguntarse por qué no hicimos un mejor torneo desde el principio para calificar directo, o por qué directivos y técnicos no arman un mejor plantel. El hubiera termina siendo un ejercicio de ociosidad que sirve únicamente para hacer corajes y encontrar respuestas equivocadas. La explicación del mal torneo y eliminación del América no está en jugadas puntuales o jugadores específicos. El futbol siempre va a estar lleno de penales fallados, de algún fuera de lugar mal marcado, de errores defensivos, de fallas ofensivas, de accidentes y de muchos detalles que nadie puede controlar ni prevenir, simplemente así es el juego.

De lo que sí se tiene control es de armar un buen equipo, contratar buenos jugadores, tener un buen entrenador y contar con directivos conocedores y que le den beneficios al club. Si se tiene todo eso el equipo jugará bien, dará espectáculo, lo seguirá la gente y estará siempre peleando los títulos, y de esa manera jamás nos sentiremos mal por un penal fallado, ya que seguramente el equipo podrá marcar un gol de muchas otras maneras. Mientras no se hagan o contemos con todas las condiciones mencionadas, siempre estaremos dependiendo de un jugador, o depositaremos la evaluación de todo un torneo en un penal mal tirado (bueno, en este caso dos), y así no es este negocio. Aunque jugáramos a la suposición de que el penal se anota, el América con un golpe de suerte mete el tercero y califica a la Liguilla, ¿el plantel y el juego mostrado por el equipo nos daba confianza como para ganar el torneo? Quizá entrar a la Liguilla era solamente alargar una semana más el destino que el América se ganó con lo mostrado en la fase regular, mediocridad e irregularidad. Así comenzó y así mismo se despidió.

Por fortuna el año no se ha terminado aquí y viene una Final que puede aliviar en mucho los malos momentos vividos hasta ahora. Un título que más que un final, pueda ser un punto de partida para todo lo que se debe corregir dentro del Club. Hasta ahora el torneo sudamericano se ha afrontado decorosamente, con buen juego por ratos y con resultados sobresalientes. Habrá que terminarlo de la misma manera y con la Copa en las manos, de otra manera, la presión seguirá creciendo para todos dentro de la institución, hace 2 años que no se gana nada y eso en el América es mucho tiempo.

Sólo se ganó 1-0 y no alcanzó

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