REFLEXIONANDO | La importancia de llamarse Brailovsky


Por Jairo Martínez

Apenas se supo que el Ruso era el nuevo entrenador del América, los comentarios en su contra aparecieron por todos lados. Desde este momento sabemos que no será un trabajo fácil para él, porque su responsabilidad será mayor a comparación de técnicos anteriores.

No sé si por envidias, o por tratarse de alguien que estaba en los medios como analista, pero parece que a la mayoría de los ‘comentaristas’ no les hizo ninguna gracia su designación. ¿Vieron al ridículo de Ricardo Peláez? parece que le molestó terriblemente la decisión de contratar a Brailovsky, no sólo dando argumentos pobres (“idiotas” como dijo Rafa Puente), sino mostrándose hasta ardido por momentos. Yo lo único que preguntaría es: ¿Quién es Ricardo Peláez? Y peor aún, ¿Quién es Peláez a lado de Brailovsky?

Como jugadores ni los comparemos, fue mucha la superioridad del Ruso. Como comentarista creo que la distancia es todavía mayor, porque uno es honesto y respetado por todo el medio, y a Peláez ni siquiera en Televisa le tienen algo de respeto como para ponerle traje y corbata como al resto, él tiene que usar la playera de la Selección. Y como técnico tan simple como que uno sí lo es, y el otro no. Y que quede claro que la molestia nuestra viene por la envidiosa reacción de los de Televisa, no por la crítica en sí. La crítica más fuerte siempre la tendremos los americanistas, y en ese sentido, para el Ruso tampoco será nada fácil, ya que así como su pasado con América le facilitó en esta ocasión ser designado como entrenador, también esa historia lo obliga a dar muchísimo más que el resto, y no sólo en lo referente al tema de la dirección técnica.

Por supuesto que todos tenemos la duda de si El Ruso podrá hacer de este equipo el que todos soñamos, pero no por falta de capacidad ni de ganas, sino porque dirigir al América es complicado.

Muchos desprecian su trabajo en Israel, que es un futbol de mucho menor categoría que el mexicano, pero yo preguntaría, ¿Qué técnico sería capaz de llevar a un equipo israelí a la Champions League? Aguirre con un equipazo apenas pudo entrar a la UEFA y vía Copa Intertoto. Para que un equipo de Israel llegue a la Liga de Campeones, debe pasar varias rondas previas además con un plantel limitado y sin muchas estrellas. ¿Cuántos técnicos que dirigen actualmente en México hubieran logrado eso?

Y aunque no tuviera experiencia alguna como entrenador, su pasado exitoso como jugador del América lo respalda al 100%. Definitivamente no tiene asegurado el éxito, pero nadie lo haría. Nada garantiza tampoco que Bianchi, Rikjard o Mourinho sí lo tendrían.

Aquí hablamos de respaldo y Daniel Alberto lo tiene por el simple hecho de apellidarse Brailovsky, que es un apellido histórico en el Club, y de muy felices recuerdos para quienes lo vieron jugar. El tema en todo caso sería averiguar qué es lo que un americanista como Brailovsky le puede dar al América, y que alguien sin pasado en el Club, como Luis Fernando Tena, no le podía dar.

Seguro que los dos saben lo mismo de futbol, ninguno va a descubrir nada nuevo en este juego. La diferencia está en que Brailovsky quiere que el América gane. Ustedes pensarán: “¿Y Tena no?”, y sí, él también quería que el América ganara pero sólo desde el momento en que firmó su contrato y empezó a cobrar en el Club. Sólo a partir de ese momento Luis Fernando Tena se interesó en que el América ganara, antes de aquella fecha le daba lo mismo lo que le sucediera al equipo. En cambio el Ruso desea el triunfo americanista cada semana, desde antes de ayer, y hasta después de que él se vaya. Eso, para empezar, ya es una mentalidad completamente distinta en cuanto a visión de los logros del equipo.

La forma como entienden el futbol también es fundamental. Era desesperante ver al América de Luis Fernando Tena tirado atrás, aguantando al rival, sin crear llegadas, y por si fuera poco, perdiendo los partidos. Brailovsky es todo lo contrario. Dicen que uno juega como es en la vida, y así como vemos al Ruso por televisión, bromista y alegre, así era como se mostraba con su juego dentro de la cancha. Al ver el comportamiento de Tena, uno se preguntaría si alguna vez disfrutó y gozó jugando al futbol. No lo parecería.

Escuchaba de Brailovsky la emoción que sintió cuando entró a los campos de Coapa para su presentación oficial, y en verdad la transmitía, se podía sentir su emoción. Luis Fernando Tena sólo veía esos campos como su lugar de trabajo y nada más. Lo que declaró Brailovsky es lo que queríamos en un entrenador, que conociera la grandeza del equipo para poder transmitirla a los jugadores. No puedes transmitir lo que no conoces, eso es evidente.

Y finalmente, hay que celebrar que con la llegada del Ruso se despidió todo el grupo que venía manejando al América, y ahora sí, con Brailovsky, como un Caballo de Troya, entró a Coapa el americanismo verdadero, y esperemos que sea el principio de lo que todos anhelamos, el regreso de hombres que verdaderamente quieren e hicieron grande al equipo, que trabajarían sin otro interés que el del bienestar del América; y hay muchos que están esperando a que se les abran las puertas, así como en esta ocasión le tocó a Brailovsky, quien estamos seguros, desde su posición, también luchará para que eso suceda.

Por ese motivo su llegada al Club podría significar mucho más que ganar un título o una Copa. Podría ser el primer paso para regresar a los tiempos en donde el América ganaba no sólo campeonatos (eso lo logra cualquiera), sino que ganaba además aplausos, envidias, respeto y admiración en todas las canchas donde se paraba.

Quizá sea una labor difícil. Posiblemente vaya a tener más presión que ningún otro técnico en América. Todo es parte de este reto, no son las mejores condiciones, pero así se dieron las cosas y no hay de otra, con toda esa carga y responsabilidad tendrá que lidiar el Ruso nada más por el hecho y la importancia de llamarse Brailovsky.

 jairo@pasionazulcrema.com.mx | myspace.com/pasion_azulcrema

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