AME 2-2 CAZ | No, no nos ganan…

Lo primero que hay que decir es que no empeorar no significa mejorar. También hay que aceptar que en los últimos dos partidos hemos visto lo mejor que el América ofreció desde que terminó el torneo anterior.
En números la situación va muy mal, sólo se han conseguido 13 de 30 puntos, es decir, ni la mitad. Claro, en el futbol mexicano, que ya sabemos que es una Liga de tercera categoría, a veces con eso alcanza. Esta vez no, en el grupo del América están los dos primeros de la tabla, por lo que ya casi podemos asegurar que el América tendrá que pasar por el Repechaje antes de jugar la Liguilla (Santos 24, Atlante 22). Y eso si calificamos por que hasta el momento hay varios equipos que hoy jugarían la recalificación antes que el América.
Ésa fue la mala, ahora va la buena. El América jugó mucho más adelante contra Cruz Azul y Pachuca, y no sólo eso, sino que fue mejor que ellos, los complicó y casi aseguraría que en estos dos partidos generó las mismas ocasiones de gol que en el resto (bueno, es un decir, pero ustedes entienden a idea). Sé que a Tena le cuesta mucho trabajo ir contra sus ideas, o sea, meter a todos atrás, pero él tiene aceptarlo, hasta el momento jugar con línea de cuatro y con un medio ofensivo de más le ha dado resultado, el equipo se vio mejor y tuvo más llegada. Igualmente podemos reclamarle que haya iniciado con Mosqueda en lugar de Castromán, que no es que sea la salvación, pero tiene que empezar a desquitar lo que se invirtió en él. Además no jugó el martes, era lógico.
A pesar de todo lo anterior, fue muy rescatable lo de la semana y simplemente habrá que terminar de confirmarlo este miércoles contra Pachuca, donde Tena deberá, por simple obligación histórica americanista, salir a aumentar la ventaja que sacaron en el Hidalgo.
Como sea se comprobó otra vez que lo que la gente quiere es jugar bien e ir a ver espectáculo, incluso antes del triunfo. Se empató con Cruz Azul y nadie salió molesto, porque el América salió a buscar el marcador, no cuidó ni resignó el empate y aún cediendo un poco atrás buscó hasta el final ganar el partido, y eso es lo más importante, porque jugando así se van a sacar más resultados positivos que negativos. Que Luis Fernando recuerde esto: jugando así habrá más alegrías que frustraciones. Esto en referencia al temor que siempre ha tenido Tena, donde siempre trata de cuidar los resultados. Lo más importante no es ganar, sino cómo ganar, y es vital que aunque se pierda algún partido con este esquema, el técnico lo mantenga.
Los aliados principales de Tena serán Cabañas, Rodrigo López e Insúa, que son los que en mucho, mueven el equipo. En especial el argentino que en el segundo tiempo mostró o que puede dar. Agarraba la pelota, la soltaba rápido y bien, movía a todos los compañeros y ordenaba, ordenaba mucho. En este segundo tiempo vimos algunos rasgos de lo que Insúa debe dar siempre.
¿Supongo que Tena sigue en veremos no? No sé si estos resultados le alcancen para quedarse un juego más o para terminar el año, quien sabe, incluso hasta para ganar algún título; lo único cierto es que este América tiene para dar mucho más y nadie estará contento hasta ver que eso pase. Hasta el momento podemos decir que el América ha tenido más juegos malos que buenos, ahí estamos todos de acuerdo. y también diremos y con razón, que las estadísticas van en contra del trabajo de Tena, pero sí notamos un cambio en la forma de enfrentar los partidos y con resultados satisfactorios. Y pensando que es mucho más difícil que un técnico cambie de ideas a que cambie de esposa, creo que la última semana sí hubo cosas como para estar más tranquilos.
Y el Ruso tendrá que esperar un rato más, ya estaba todo listo, pero por ahora, su teléfono dejó de sonar. Ya veremos…
Ah y ya por último, para reafirmar lo que dijimos después del último juego contra Cruz Azul, esto ya no es ni clásico ni nada, el América se encargó de quitarle todo el chiste a la rivalidad en estos últimos años. ¿Hace cuánto que no nos ganan? No pueden, cuando ellos enfrentan al América son un equipo chico más, que pierden desde que ven la playera amarilla. El joven está muerto, hablando del clásico por supuesto.

Rodrigo López ya llegó a 8 goles

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