PAC 1-4 AME | Ahora sí ni quien diga nada…

Debut en la Copa Sudamericana y la eliminatoria está casi decidida, y decimos ‘casi’ por que falta la segunda mitad (¿de la gloria?) en el Azteca y un partido no alcanza para creer que todo va bien.
Pero se comprobó que jugando unos metros más arriba, con línea de cuatro atrás y presionando al rival desde la salida, el América se vuelve a convertir en un equipo peligroso que le puede pegar tranquilamente a cualquier rival (que conste que lo dijimos después del juego contra San Luis, y para prueba, más abajo está el texto intacto).

Así es como pedimos (desde hace meses) que se juegue, sin miedo, sin respeto, sin tantas precauciones. Planteando así los partidos no tenemos mucho qué reclamarle a Luis Fernando, porque con ese parado de equipo y esa vocación más ofensiva, toda la responsabilidad recae prácticamente en los jugadores.

¿Cuántos errores tuvo la defensa del América en este partido? ¡Muy pocos! y no porque en tres días hayan mejorado, sino porque el trabajo fue mucho menor, todo provocado por jugar el 80% de tiempo en cancha del contrario.

¿Qué me dicen de la presión que hacían Cabañas, López, Mosqueda e Insúa desde la salida de los defensas rivales? ¡Perfecta! y gracias a eso se generaron tres o cuatro ocasiones claras.

Nada qué ver con lo que decía Orvañanos que el Pachuca no andaba fino, de acuerdo que no es el de meses atrás, pero si no pudo jugar fue porque el América no lo dejó. En alguna de las repeticiones del juego que se transmiten en la semana por Fox Sports, chequen el dos a uno y a veces tres a uno que hacía el América para recuperar la pelota, y todo a media cancha, es decir, 50 metros de la portería, y así es muy difícil recibir goles, más si está Ochoa.

Y lo mejor de partido, lo que más reconocemos y aplaudiremos, es que al fin, después de meses, Tena salió con un central menos para colocar un medio ofensivo. Hasta ahí ya notábamos que sí escuchó un poco de lo que le sugeríamos (los aficionados en general), y para cerrar con broche de oro, a pesar de ir ganando 2-1 no se tiró atrás ni empezó a sacar ofensivos para meter defensas. No, todos los cambios fueron hombre por hombre, así logró ampliar el marcador a cuatro goles, y la sorpresa ahí sí fue aún mayor, ¡no sacó a nadie de adelante y mantuvo el mismo esquema! Aguantó a Cabañas, López e Insúa hasta el final y sólo modificó a Mosqueda por Silva, que también entró más adelante de lo normal (ja yo insisto que aún sobra un contención pero ya sería pedir demasiado).

Ya conocíamos la película, siempre fue igual desde que llegó; el equipo salía a ceder el balón y medio ir sobrellevando el partido, y si el América lograba ponerse con el 1-0 a favor, Tena mandaba todos atrás y terminábamos siempre sufriendo, a veces ganando y a veces perdiendo, pero siempre pidiendo el final. En este juego fue todo lo contrario y ahí está el resultado.

Luis Fernando, ¿ves que sí se podía? era cosa de ponerle un poco de valor… Ahora ojalá y repita esto contra Cruz Azul, que no se le vaya ocurrir salir a especular y a aguantar al rival, ¡no! Que salga a atacarlo desde el principio, ya sabemos que al Cruz Azul con la camiseta se les gana, entonces hay que aprovechar, presionarlos, mandar jugadores al ataque y salir con 3 puntos, pero también con lo más importante: goles y sobre todo, buen juego, que son las únicas dos cosas que valen en el futbol.

Primera alegría de la temporada

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