REFLEXIONANDO | La culpa es de todos


Por Jairo Martínez

Primero que nada, dejar en claro que no se está tratando de justificar a La Monumental ni los actos que sucedieron el partido que fueron bochornosos y como resultado dejaron un papelón que se transmitió y se leyó en todo el mundo. Pero aquí también diremos otras muchas cosas que no se están diciendo en los medios que como siempre son tendenciosos, amarillistas y a veces muy poco inteligentes.

Por todos lados se ven, se escuchan y se leen críticas a La Monumental y Cuauhtémoc Blanco. ¿Y los demás? Empecemos por decir que el Sao Caetano llegó  casi a los 8:30 al Azteca, por problemas de tráfico el camión tenía que ir a vuelta de rueda, sólo escoltado por una patrulla,  junto a cientos de coches y miles de americanistas que en cualquier momento pudieron haber agredido al camión o algo similar. Ahí se nota una falta de logística, tanto de los organizadores, de las autoridades del Azteca y de la policía de la Delegación Coyoacán. ¿Alguien va a decir eso en los medios? Claro, no tiene que ver con la bronca, pero para aclarar que existen fallas de organización en los partidos.

Los comentaristas que dicen: “¿Por qué no aceptaron la derrota y se fueron a los vestidores?”. Me extraña que siendo comentaristas “conocedores” de futbol digan cosas como esas. Si alguien jugó alguna vez futbol, en donde sea, en la calle, en un parque, en el recreo de la escuela, en donde sea; si alguien ha jugado una que otra cascarita sabrá que de pronto se calientan los ánimos y un gesto o un insulto no sirven para sacar todo el coraje y la frustración que uno trae dentro.

¿Quién no fue parte de una bronca jugando un partido alguna vez? Cualquiera que sepa un poquitito de futbol sabe eso, y entendería por qué Cuauhtémoc Blanco no se fue al vestidor y agredió al portero. Mal hecho, sí, pero es bastante obvio por qué lo hizo. Traía pique con los brasileños, se burlaron de él allá y acá y al final a Blanco le tocó perder. Así como muchas veces después de burlarse él ha salido ganador, ahora perdió. Por eso no se entiende que en los medios hagan esos cuestionamientos, ya que con la calentura de un partido y con el coraje de la eliminación es bastante entendible que alguien pierda la cabeza en cualquier momento, tal como la perdió Cuahtémoc, y Navia, y Mendoza, y Oviedo, y Castillo, y los brasileños, y las bancas y todo mundo ahí abajo.

Los brasileños tampoco supieron ganar y se burlaron de Blanco y del América (y en todo su derecho también), pero no por eso es menos doloroso. Como cuando Gómez Junco se burló del América en aquél clásico que nos eliminaron, y se armó una bronca igual o más grande. Fue lo mismo, surgió de  las burlas, igual aquélla que ésta, y no sólo a Blanco sino a todos los americanistas que estábamos en el estadio y quienes lo veían por TV. El América no supo perder (como si alguien supiera…) y los brasileños tampoco supieron ganar, eso también hay que dejarlo clarísimo, porque a todos nos dolió más su gol que sus burlas, sólo que los goles producen resignación y las burlas provocan rabia.

Y con ese tipo de burlas estoy seguro que más de uno en el estadio y miles más por televisión pensaron en entrar a la cancha y callarle la boca a los brasileños tras la impotencia de haber quedado eliminados. Como a millones de aficionados al futbol les ha pasado luego de perder un juego, o presenciar una bronca; a más de uno le darían ganas de ir y por su cuenta descontar al rival o a quien le ha provocado una frustración. La diferencia es que esta vez sí sucedió.

Y tampoco hay que cargarle tanto la mano a Cuauhtémoc sobre sus burlas y su manera de ser. ¿Quién no se ha burlado del rival después de ganarle? Porque quien no la hecho es sólo porque no vive y no siente el futbol. Eso es mucho de la pasión y la rivalidad en el futbol. La burla, el minimizar al rival, el agrandar lo propio para restarle importancia a lo ajeno. Como los comentarios de José Ramón, como las palabras de Vergara, como las declaraciones de Hugo, como los comentarios de todos los que nos gusta el futbol. ¿O los peluches de TV Azteca de Cuauhtémoc y Luis Hernández no son burla? ¿Los desplegados de Vergara? ¿Las ironías de Hugo? ¿Entonces por qué las de Cuauhtémoc no son aceptables? Eso tampoco se toma en cuenta.

En los medios ahora escuchamos calificativos de “animales”, “descerebrados”, “incivilizados”, “vándalos” y muchos otros más. Quizá lo sean, pero es natural cuando la masa es provocada, y ha pasado en países de primer mundo y en los de tercer mundo; en estadios chicos y en grandes; en torneos pequeños y en ligas importantes. Esa condición es propia del ser humano que se apasiona y se escuda en la multitud, y eso es independiente de pertenecer a una barra. Las reacciones violentas producto de un coraje se ven en marchas, en manifestaciones, en la cámara de diputados, en los conciertos, en los estadios y muchos lados más, simple y sencillamente porque son reacciones del ser humano, de unos más que de otros, claro, porque de la barra no saltaron todos a la cancha y de los que saltaron no todos golpearon jugadores o arrojaron objetos.

Y además, para eso también existe la policía y la seguridad. En los estadios te tratan como asesino si es que pasas una cámara fotográfica o un encendedor, y te revisan mil veces al ingresar, pero al momento de cumplir con lo que se les encomienda, que es la seguridad, y no sólo de los futbolistas y del espectáculo, sino de aficionados también, nunca cumplen con su labor. Si son 100 policías y hay 50 delincuentes se quedan parados y no mueven un dedo, pero si logran agarrar a uno se le van encima entre 10 o 15, a golpearlo, patearlo e insultarlo; sí, exactamente igual que lo que hizo Cuauhtémoc, La Monumental y todos los que participaron. Eso en los medios tampoco se dice, ¡ah pero  critican que sólo haya 7 detenidos!. Si la policía sólo se dedicó a sugerirle a la gente que se saltó que ya se regresara a la tribuna en lugar de detenerlos. Total que nunca hacen nada bien.

Además, ojalá también mencionen que en la bronca había gente que no tiene nada que hacer en la cancha, fotógrafos, y muchas personas que también hicieron que este problema creciera más allá de lo que debió haber quedado mínimo en una bronca entre futbolistas y hasta ahí.

En cuanto a sanciones de Conmebol, hay que decir que estas situaciones para ese organismo no son nada nuevas, han pasado muchas veces. El año pasado River quedó eliminado luego de una bronca campal con unos brasileños y las sanciones no fueron tampoco nada del otro mundo. Habrá que esperar, probablemente haya veto al Azteca y sanciones para jugadores de ambos equipos.

Los culpables son todos y partiendo de eso se deben emitir los juicios y las críticas.

 jairo@pasionazulcrema.com.mx | myspace.com/pasion_azulcrema

Comenta